
• Más de 300 alumnas y alumnos mejoran aprendizajes y reciben atención personalizada en cursos LEA (Leer, Escribir y Aprender).
Guanajuato, Gto., 07 de agosto de 2026.– Cada palabra que hoy leen con seguridad representa una victoria personal. Para decenas de niñas y niños que iniciaron el verano con dificultades para leer o escribir, los Cursos LEA (Leer, Escribir, Aprender) se han convertido en una oportunidad para descubrir que sí pueden aprender, avanzar y creer en sí mismos.
Con la encomienda de la Gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, de no dejar a nadie atrás en el sistema educativo, la Secretaría de Educación realiza los cursos LEA, del 15 de julio al 15 de agosto con el propósito de fortalecer las habilidades de lectura y escritura de estudiantes de tercero a sexto de primaria que presentan algún rezago en sus aprendizajes, mediante una atención cercana, personalizada y respetuosa.
Durante este verano, la estrategia atiende a 327 estudiantes inscritos, distribuidos en 17 sedes de las siete regiones educativas del estado, ubicadas en los municipios de Dolores Hidalgo, San Felipe, San Luis de la Paz, León, Irapuato, Cortazar, Pénjamo, Acámbaro, Jaral del Progreso y Salvatierra, donde un equipo de 20 asesores acompaña diariamente a cada niña y niño en su proceso de aprendizaje.
En la comunidad de Aratzipú, municipio de Pénjamo, los resultados del programa LEA ya son visibles. En este grupo participan 19 estudiantes, de los cuales 12 iniciaron el curso sin saber leer ni escribir. Hoy, gracias al trabajo constante y personalizado, las niñas y los niños ya escriben palabras, las leen y comienzan a disfrutar de los libros de literatura, reflejando avances que fortalecen sus aprendizajes y su confianza.
La maestra, asesora del curso, explicó que el progreso de sus estudiantes ha sido significativo. “Cuando iniciamos, doce de ellos no sabían leer ni escribir, nada de nada. Ahora ya escriben palabras, las leen y también leen palabras de los libros de literatura. Ver cómo avanzan día con día es la mayor satisfacción.”
Los cambios también son reconocidos por las familias de Pénjamo. La mamá de Salvador compartió que ha visto una transformación importante en su hijo desde que comenzó el curso.
“Yo veo que ya va avanzando. La maestra le pregunta palabras delante de nosotros y él las responde sin equivocarse. Antes, cuando leía, se trababa mucho; ahora ya lo hace con más facilidad. Estoy muy agradecida con la maestra porque hace un gran esfuerzo por venir a atender a nuestros niños. Es muy amable, muy puntual y muy cumplida.”
Para las y los estudiantes de ese municipio, LEA representa mucho más que un curso de verano: es un espacio donde descubren que son capaces de aprender y disfrutar la lectura.
Luis Manuel González López expresó con entusiasmo: “Me gusta mucho venir a la escuela. Aquí he aprendido muchas cosas, como pronunciar las letras y ahora puedo leer cuentos.”
Por su parte, Juan Francisco Gutiérrez señaló que el curso le ha permitido fortalecer conocimientos y desarrollar el gusto por la lectura y la escritura. “Me gusta venir a LEA porque aprendo cosas nuevas. Si hay algo que no entendí en la escuela, aquí puedo aprenderlo. También me gusta escribir textos y leer. En este curso he leído El niño que tocó las estrellas, Las orejas de Urbano, El sapo cola de rabo de gato, Los secretos del abuelo Sapu y Mi abuela tiene Alzheimer.”
Historias como las de Salvador, Luis Manuel y Juan Francisco, alumnos del municipio de Pénjamo, reflejan el verdadero propósito de LEA: demostrar que, con acompañamiento cercano, estrategias personalizadas y el compromiso de docentes y familias, aprender a leer no solo mejora el desempeño escolar, sino que transforma la autoestima de las niñas y los niños, quienes dejan atrás el temor o el estigma de no saber leer para descubrir el orgullo de avanzar y disfrutar cada nuevo libro.
Uno de los pilares del programa es la dedicación de las y los asesores, quienes brindan atención individualizada, identifican las necesidades específicas de cada estudiante y los acompañan paso a paso hasta consolidar sus aprendizajes. Gracias a este seguimiento cercano, las niñas y los niños descubren que equivocarse forma parte del aprendizaje y que, con acompañamiento y confianza, pueden alcanzar metas que parecían inalcanzables.
La estrategia LEA también promueve ambientes de aprendizaje sanos, seguros y colaborativos, donde las y los estudiantes aprenden entre pares, desarrollan autonomía, fortalecen valores como el respeto y la solidaridad, y recuperan la confianza en sus propias capacidades. Entre sus objetivos destacan lograr que los alumnos alcancen niveles alfabéticos, mejoren su fluidez y comprensión lectora, así como fortalecer su motivación para continuar aprendiendo.
Con acciones como LEA, la Secretaría de Educación de Guanajuato reafirma su compromiso de que ninguna niña o niño se quede atrás, brindando oportunidades para que aprender a leer también signifique recuperar la confianza, descubrir el gusto por los libros y abrir la puerta a un futuro con más posibilidades.






