
Dolores Hidalgo C. I. N., Gto., 31 de julio de 2026.- Las asociaciones de madres y padres de familia de Dolores Hidalgo están demostrando que la participación social también puede transformar el aprendizaje. Más allá de apoyar actividades escolares, hoy impulsan estrategias que fortalecen la comprensión lectora, el pensamiento matemático y la permanencia escolar, convirtiéndose en aliadas de docentes y directivos para responder a los desafíos que enfrenta cada comunidad educativa.
Este cambio de enfoque refleja una nueva forma de entender la corresponsabilidad. Las familias ya no sólo acompañan la vida escolar, también participan en la construcción de soluciones que nacen de diagnósticos, atienden necesidades específicas y contribuyen directamente a mejorar las oportunidades de aprendizaje de niñas, niños y adolescentes.
Una de estas experiencias se desarrolla en la Telesecundaria No. 425, de la comunidad El Gallinero, donde la escuela identificó que una parte importante del alumnado enfrentaba dificultades en comprensión lectora y habilidades matemáticas. Frente a este reto, la asociación de madres y padres decidió formar parte de la estrategia educativa.
Con el respaldo del 95 por ciento de las familias, se impulsó la adquisición del libro El Principito para desarrollar actividades de lectura y producción de textos tanto en la escuela como en casa. Paralelamente, madres y padres reforzaron el aprendizaje de las tablas de multiplicar y las operaciones básicas, acompañaron a estudiantes que requerían mayor apoyo académico y participaron en actividades que fortalecieron la convivencia y el sentido de comunidad.
En la Telesecundaria No. 1042, de la comunidad Santa Clara, el desafío era diferente. Tras identificar que la falta de acompañamiento y los hábitos de estudio influían en la reprobación y la deserción escolar, la escuela encontró en las familias a sus principales aliadas para revertir esta situación.
La estrategia se centró en fortalecer el seguimiento de tareas, la revisión constante del desempeño académico, la comunicación permanente con el personal docente y el acompañamiento desde el hogar. Gracias a este trabajo conjunto, el plantel alcanzó una aprobación del 90.8 por ciento y una permanencia escolar del 95.4 por ciento, consolidando una cultura donde el aprendizaje se construye entre la escuela y las familias.
Aunque cada comunidad respondió a desafíos distintos, ambas experiencias comparten un mismo principio: las mejores soluciones educativas surgen cuando quienes conocen de cerca la realidad de sus estudiantes trabajan unidos para transformarla. La lectura, las matemáticas y la permanencia escolar dejan de ser retos exclusivos del aula para convertirse en objetivos compartidos por toda la comunidad educativa.
Estas acciones reflejan el compromiso de la Secretaría de Educación de Guanajuato por fortalecer una participación social con propósito, donde las asociaciones de madres y padres de familia evolucionan de órganos de apoyo a actores estratégicos de la transformación educativa. Porque cuando la comunidad educa, el aprendizaje encuentra más oportunidades para crecer.


