Cinco mundiales privada de la libertad: el fútbol mantiene viva la unión familiar 

La Secretaría de Seguridad y Paz impulsa actividades deportivas y recreativas que fortalecen el bienestar emocional y los vínculos familiares durante el proceso de reinserción social. 

Guanajuato, Gto., 18 de julio de 2026.- Ingresó a un Centro de Prevención y Reinserción Social (Ceprereso) cuando tenía 29 años, atrás quedaron sus participaciones en el fútbol llanero en Abasolo, pero la pasión por el fútbol se ha mantenido intacta. 

Isela “N” acaba de cumplir 50 años, tiene dos hijas y un nieto; y cada mundial le recuerda  el paso del tiempo pero también las ganas de tomar mejores decisiones y volver a compartir la máxima fiesta del fútbol con su familia. 

“Me gustaba jugar fútbol afuera, en la cancha grande. Todos mis hermanos son deportistas, yo empecé desde los 8 años y mis hermanos me decían que no tuviera miedo al balón,, todavía estoy jugando”, cuenta la joven abuela y licenciada en administración de empresas, carrera que culminó privada de su libertad. 

Aunque lo más emocionante ha sido ver jugar a la selección mexicana con el paso de los años, no olvida el Mundial de Sudáfrica 2010; estaba embarazada y sus compañeras la ponían a bailar “Waka Waka”, tema oficial de aquella Copa del Mundo.

Dentro del centro, el deporte continúa siendo parte de su rutina. Hace ejercicio cada mañana, y los días destinados a actividades deportivas, participa en partidos de fútbol o voleibol junto con sus compañeras. 

“Las inauguraciones se me quedan grabadas. Mi hija va a cumplir 16 años; ella nació cuando estaba recluida y me decían que bailara el Waka, Waka. Pues ahí me tienes, con ella en la panza”, añadió. 

Su familia sigue reuniéndose para ver los partidos, como lo hacía antes de ingresar al centro. Aunque ella  no puede sentarse a su lado frente al televisor. Ahora al medio tiempo corre al teléfono para comentar las jugadas.

El Gobierno de la Gente impulsa la reinserción social a través del Sistema Penitenciario Estatal con cinco ejes de trabajo  e impulsando aquellos vínculos que ayudan a las personas a reconstruir su proyecto de vida. 

El aprendizaje más importante para ella, ha ocurrido al enfrentar la vida desde el Ceprereso, que le ha enseñado a valorar las decisiones, asumir las consecuencias de sus actos y pensar antes de actuar. Ese proceso de reflexión, afirma, también forma parte del camino para reconstruir su proyecto de vida y convertirse en un mejor ejemplo para sus hijas. 

“Sé que no estoy con ellos, pero también sé todo lo que hemos aprendido, mis hijas están estudiando, son deportistas, se van a titular y me dicen que yo soy el motivo; que, pese a estar aquí he demostrado que se puede salir adelante”, añadió. 

En la Secretaría de Seguridad y Paz se impulsan actividades deportivas, culturales y de desarrollo personal como parte del proceso de reinserción social, con la convicción de que fortalecer los vínculos familiares y generar oportunidades de cambio contribuye a la construcción de proyectos de vida. 

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