Hiroshima cambió su forma de ver el mundo; ahora quieren aplicarlo en Guanajuato

Después de recorrer Japón como parte de “Rumbo a Japón 33” , las y los Embajadores de Paz regresaron a Guanajuato con algo más que recuerdos. Regresaron con nuevas perspectivas, proyectos comunitarios y la convicción de que la paz se construye desde las acciones cotidianas.

Impulsado por el Gobierno de la Gente, a través de Juventudes, este programa busca fortalecer el liderazgo de las nuevas generaciones y promover una visión global de la cultura de paz.

Durante su estancia visitaron espacios dedicados a la innovación tecnológica, la cooperación internacional y el intercambio cultural,sin embargo, hubo un encuentro que marcó profundamente a la delegación: Hiroshima.

Para Lina Guadalupe Díaz Gamiño, originaria de Romita, la visita al Parque Memorial de la Paz representó una lección sobre resiliencia, esperanza y reconstrucción.

“Comprendí que la paz no solo se construye entre naciones, sino también en nuestras escuelas, comunidades y hogares. Ver cómo una ciudad que sufrió tanto logró convertirse en un símbolo mundial de reconciliación me hizo entender la responsabilidad que tenemos las juventudes de evitar que la historia repita sus episodios más dolorosos”, compartió.

Como estudiante de Ingeniería Biotecnológica, Lina regresó convencida de que la ciencia, la innovación y la cooperación internacional pueden convertirse en herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas.

Ahora busca impulsar espacios donde más jóvenes conozcan oportunidades académicas, científicas y culturales, acercándolos a actividades que les permitan ampliar sus horizontes y convertirse en agentes de cambio.

Francisco Alberto Navarrete Mares, de Abasolo, comparte esta visión y aseguró que visitar el Museo Conmemorativo de la Paz le dio un giro a su visión sobre el papel de las juventudes en la sociedad.

“Somos jóvenes y somos el ahora, ya no el futuro. Ver la devastación y la tragedia de lo que ocurrió en Hiroshima es una experiencia que te marca de por vida. Entendí que nuestra generación debe concientizar a las nuevas generaciones para hacer las cosas bien y construir un mejor futuro para nuestro país”, expresó.

A partir de esta visita, Francisco planea llevar el mensaje de la cultura de paz a más jóvenes mediante conferencias y actividades vinculadas a los Modelos de Naciones Unidas, donde compartirá las reflexiones y aprendizajes adquiridos durante su estancia en Japón.

En su paso por este país crearon una enseñanza compartida: la paz no es una idea abstracta, sino una responsabilidad colectiva.

Javier Cortés, profesionista y docente, destacó que conocer Hiroshima le permitió comprender que la reconstrucción de una sociedad comienza con el respeto, la empatía y el trabajo en comunidad.

“Comprendí que la paz no es la ausencia de conflicto, sino la capacidad activa de una sociedad para reconstruirse con memoria, respeto y empatía. El pueblo japonés transformó uno de los momentos más dolorosos de su historia en un mensaje universal de reconciliación”, señaló.

Inspirado por lo vivido, actualmente desarrolla una iniciativa enfocada en la reconstrucción del tejido social mediante actividades educativas basadas en el arte del origami, como una herramienta para fomentar el diálogo, la paciencia y la resolución pacífica de conflictos.

Durante su estancia en Japón, las y los Embajadores de Paz también visitaron la empresa Mirai Innovation Research Institute, donde conocieron proyectos de vanguardia en inteligencia artificial, robótica y neurotecnología.

Participaron en actividades de intercambio con Reiyukai, organización anfitriona del programa y promotora de una filosofía basada en la paz y el servicio a los demás; recorrieron el histórico templo Tōdai-ji y sostuvieron un encuentro con la Gobernadora de la Prefectura de Hiroshima, fortaleciendo los lazos de amistad y cooperación que unen a Guanajuato y Japón.

Más allá de los lugares visitados, las historias de las y los jóvenes coinciden en un mismo mensaje: la paz se construye todos los días y las juventudes tienen la capacidad de convertirse en protagonistas de ese cambio.

A través de programas como Rumbo a Japón 33, el Gobierno de la Gente, encabezado por la Gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo, continúa impulsando oportunidades para que más jóvenes amplíen su visión del mundo, fortalezcan su liderazgo y regresen a Guanajuato con proyectos que contribuyan a construir comunidades más solidarias, participativas y en paz.

Entradas recientes