

San Miguel de Allende, Gto., 26 de mayo de 2026.- Robots hechos con material reciclado, experimentos científicos, energía eólica y estaciones de pensamiento computacional transformaron el Jardín de Niños Ignacio Ramírez, de San Miguel de Allende, en un espacio donde la curiosidad y la creatividad cobraron vida.
A través de la feria “Innova IR: Ciencia y Robótica”, 63 estudiantes demostraron que la ciencia y la tecnología también pueden aprenderse desde la primera infancia, mediante actividades lúdicas, colaborativas y cercanas a su realidad.
Durante la Feria Científica, niñas y niños presentaron proyectos como manos robóticas, robots con movimiento y luz, dinámicas de construcción LEGO y experimentos científicos, fortaleciendo habilidades como la resolución de problemas, el trabajo en equipo, la comunicación y el pensamiento científico.
La actividad surgió como resultado de los proyectos “Constructores de Robots” y “Mini Científicos”, desarrollados bajo la metodología STEAM, la cual promueve aprendizajes integrales mediante la exploración, la experimentación y la creatividad.
Entre las estaciones más destacadas se encontraron Mentes en Código, ConstruyeLab LEGO, RoboHand: Manos del Futuro y ReciBot Factory, donde las y los estudiantes exploraron conceptos científicos y tecnológicos a través del juego, la observación y la creación de soluciones innovadoras.
La directora del plantel, Adriana González Gómez, destacó que este tipo de experiencias permiten que las niñas y niños desarrollen confianza, creatividad y habilidades para resolver problemas desde edades tempranas. “Cuando las niñas y niños descubren que pueden crear, experimentar y explicar sus ideas, fortalecen no solo sus aprendizajes, sino también su seguridad y entusiasmo por aprender”, expresó.
Uno de los aspectos más significativos fue la participación de madres, padres de familia y comunidad educativa, quienes acompañaron a las y los estudiantes en una experiencia donde el aprendizaje salió del aula para compartirse con orgullo, emoción y entusiasmo.
Además de acercar a las niñas y niños a la ciencia y la tecnología, la feria promovió valores como el cuidado del medio ambiente, mediante la elaboración de robots con materiales reciclados, impulsando desde temprana edad la conciencia ecológica y la innovación responsable.
El Delegado Regional I de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG), Armando Rangel Hernández, reconoció el compromiso de la comunidad educativa por impulsar espacios innovadores que fortalecen el desarrollo integral de las y los estudiantes. “Hoy vemos cómo la educación evoluciona para despertar la curiosidad, el pensamiento científico y la creatividad desde la primera infancia. Estas experiencias inspiran, motivan y ayudan a que niñas y niños aprendan haciendo”, señaló.
Con este tipo de acciones, la SEG impulsa ambientes educativos innovadores donde las y los estudiantes desarrollan habilidades para el presente y el futuro, aprendiendo a crear, experimentar y transformar su entorno desde la curiosidad.





















