Guanajuato, Gto.; abril 28 de 2026.- Quince adultos mayores originarios de los municipios de Acámbaro, Doctor Mora, Santa Catarina, Pénjamo, León y Silao de la Victoria, salieron del Aeropuerto Internacional del Bajío con destino a Estados Unidos, para ver a sus hijos después de años de migrar al vecino país.
Como parte del programa “Mineros de Plata”, los beneficiarios se reunieron en la central de vuelo para partir con emoción. Cargados de una maleta imaginaria con fotos en carteras, llamadas de celular que nunca reemplazan un abrazo y la esperanza de que algún día esa distancia permitiera darse un abrazo.
“Estas familias nos recuerdan por qué existe la política pública con rostro humano que nos ha instruido la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo . Cuando vemos a una madre de 80 años abordar un avión para ver a su hijo luego de muchos años, entendemos que nuestro trabajo no termina en trámites ni en gestiones: termina en un abrazo y eso es lo que Mineros de Plata significa para Guanajuato” señaló Liz Alejandra Esparza Frausto, Secretaria de Derechos Humanos.
El gobierno de la gente, a través de integrantes de la Subsecretaría de Atención a Personas Migrantes y en Contexto de Movilidad, acompaña a cada persona beneficiaria en la gestión y trámite de documentos ante las autoridades estadounidenses, proceso que para muchos adultos mayores resulta complejo y difícil de enfrentar. Igualmente brindan asistencia y acompañamiento para el trayecto.
El Club Migrante Festival Santa Catarina y el gobierno de Santa Catarina también formaron parte esencial de este esfuerzo conjunto, extendiendo desde el otro lado de la frontera las redes de bienvenida para recibir a sus paisanos.
Cada nombre en la lista de beneficiarios es una historia de sacrificio y amor. Son padres y madres que vieron partir a sus hijos hacia el norte cuando eran jóvenes, que esperaron noticias en cartas primero y en mensajes de voz después, y que hoy, con paso pausado, pero corazón acelerado, subieron a un avión para recuperar el tiempo perdido.
Para muchos de ellos, este viaje no era solo un desplazamiento físico: era la validación de que su historia importa, de que su familia importa, y de que el Estado no los ha olvidado, aunque la distancia los haya separado por tanto tiempo.
El programa privilegia a las personas de 65 años y más que llevan más de una década sin ver a sus hijos que residen en los Estados Unidos de América, reconociendo que en esa etapa de la vida el reencuentro familiar cobra una dimensión especial, urgente e irreemplazable.
“Mineros de Plata” no sólo acorta distancias físicas: fortalece los lazos culturales entre los guanajuatenses que viven en el exterior y su tierra de origen, promueve la vinculación de las comunidades migrantes con sus municipios, y reafirma la identidad compartida que cruza fronteras sin pedirle permiso a ninguna geografía.
El impacto de este primer grupo del año 2026 con destino a California se mide en quince familias reunidas, en décadas de espera convertidas en presencia, y en el mensaje inequívoco de que Guanajuato acompaña a sus migrantes y a sus familias sin importar cuántos kilómetros los separen.




