Guanajuato mantiene el control del sarampión.

  • Llama a revisar la cartilla de vacunación de hijas e hijos y acudir al Centro de Salud   de la Gente si falta alguna dosis y ante cualquier duda se debe solicitar orientación médica profesional.

    Es importante que la población conozca las características de esta enfermedad además de la importancia de tener el esquema de vacunación completo, aún cuando en este momento no existe transmisión activa del virus en territorio guanajuatense.

   Se deben vacunar niños y niñas de 12, 18 meses de edad y 6 años de edad cumplidos o bien si se pertenece al grupo de 10 a 49 años y no cuenten con antecedentes de vacunación, pero si se superan los 50 años cumplidos no es necesario vacunarse.

    El Sistema de Vigilancia Epidemiológica activa se mantiene en seguimiento permanente y en coordinación con la Federación para proteger a la población.

   Con el fin de proteger la salud la Secretaría de Salud informa que esta es una enfermedad prevenible mediante la inmunización, por lo que se hace un llamado a madres, padres, tutores, estudiantes y personal educativo a completar su esquema de vacunación.

   Es altamente contagiosa, que se transmite por gotitas de saliva al toser o estornudar, aunque se propaga con facilidad, puede prevenirse eficazmente con vacunas.

   Los síntomas más frecuentes se encuentran: fiebre, congestión nasal, ojos rojos o irritados, manchas pequeñas dentro de la boca, erupción en la piel que inicia en la cara y se extiende al resto del cuerpo, si no se atiende a tiempo, puede ocasionar complicaciones, sobre todo en niñas, niños y personas con defensas bajas.

   La vacunación es la principal medida de prevención, para ello existen dos vacunas que protegen contra el sarampión: la vacuna triple viral (SRP) que se aplica en la infancia como parte del esquema básico, esta previene sarampión, rubéola y paperas.

   La vacuna de la doble viral (SR) está dirigida a adolescentes y personas adultas, se recomienda para quienes no han sido vacunados o no tienen certeza de haber recibido esta dosis.

   Quienes deben vacunarse son niñas y niños de 1 año, 18 meses y 6 años; adolescentes y personas adultas de 10 a 49 años que no cuenten con esquemas completos.

   Para prevenir la enfermedad la comunidad escolar puede ayudar con acciones como: revisar la cartilla de vacunación de hijas e hijos y acudir al Centro de Salud   de la Gente si falta alguna dosis y ante cualquier duda se debe solicitar orientación médica profesional.

   Otras recomendaciones generales son mantener ventiladas las aulas y áreas comunes, realizar higiene frecuente de manos, mantener limpios salones, mobiliario y áreas compartidas.

   Además de verificar que los niños y niñas tengan esquemas de vacunación completos, si se presentan síntomas respiratorios guardar reposo y evitar asistir a la escuela, buscar atención médica oportuna, no automedicarse, usar cubrebocas al convivir con otras personas, porque la prevención es tarea de todas y todos.