PROMUEVE INAEBA LA REINCORPORACIÓN DE MIL 800 NIÑOS QUE NO ESTUDIABAN, AL SISTEMA ESCOLARIZADO

Cerca de mil 800 niñas y niños guanajuatenses en situación de vulnerabilidad, a los que nunca se les inscribió en la escuela o fueron sacados antes de terminarla, son atendidos gracias al Programa 10-14 del Instituto de Alfabetización y Educación Básica para Adultos (INAEBA), con el objetivo de que puedan reinsertarse en el sistema escolarizado.

El modelo de atención educativa que se imparte entre estos niños, cuyas edades van de los 10 a los 14 años, está basado en principios y prácticas de inclusión, igualdad y diálogo, y se le denomina Comunidades de Aprendizaje para Niños y Niñas por la Inclusión y la Convivencia en Armonía (CANICA).

Los niños reciben orientación académica 20 horas a la semana, de lunes a viernes, en los Centros Comunitarios Digitales (CCD) del INAEBA o en los Centros Impulso Social (CIS), del Gobierno estatal, donde se ha procurado que tengan una dinámica muy parecida a la de una escuela normal.

En la mayoría de los casos, estos niños viven en entornos con carencias económicas o cuyo núcleo familiar está roto o enfrenta diversos problemas.

Esta situación, ha comprometido al INAEBA a garantizar a que a través de un esquema de aprendizaje flexible y adecuado para cada niño, obtenga conocimientos equiparables al modelo escolarizado, que luego le faciliten su paso a la secundaria normal.

Para ello, el INAEBA trabaja de manera conjunta con la Dirección General de Educación Básica de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG), un protocolo de atención que permita que a los niños que concluyan su primaria bajo el modelo CANICA se les garantice un espacio en una secundaria cercana a su domicilio.

También contempla un seguimiento al desempeño académico del menor para medir sus aprendizajes obtenidos a través de CANICA.

Programa 10-14 impulsa a los niños a alcanzar sus sueños

Karla Espinoza y Paola Rodríguez, se conocieron cuando entraron a estudiar en el Programa 10-14 en el CCD de la colonia Villas de San Juan, de León, y se han convertido en las mejores amigas.

En el caso de Karla, por el cambio de domicilio de su familia, dejó de ir a la escuela cuando iba en quinto de primaria. Luego de algún tiempo, ya no pudo inscribirse.

Mientras que Paola, por problemas familiares, fue sacada de la escuela cuando estaba en segundo de primaria. “(Todos estos años), no hacía nada en mi casa, me ponía a ver la tele, hacía mi cuarto y la sala. Me gusta mucho ir a la escuela en INAEBA, me gusta mucho cómo la maestra Denisse nos da clase, es muy buena onda con nosotros”, aseguró.

A través de sus servicios el INAEBA busca que niñas como ellas terminen su escuela y cumplan sus metas; la de Karla, es ser abogada “para defender a la gente que lo necesite” y la de Paola, es  “estudiar robótica e ir a concursos internacionales”.

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