Celebra 8 años el Poli en Guanajuato

•Representantes de la Iniciativa privada donan un avión para prácticas estudiantiles y realizan aportación en efectivo.

Silao, Gto., 14 de febrero de 2016.- El secretario de Educación de Guanajuato, Eusebio Vega Pérez en representación del gobernador Miguel Márquez y el director general del Instituto Politécnico Nacional, Enrique Fernández Fassnacht, conmemoraron los 80 años de la fundación de esta institución a nivel nacional, así como el 8° aniversario de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería Campus Guanajuato (UPIIG).

Cabe mencionar que la UPIIG fue la primera unidad del IPN que se instaló fuera de la Ciudad de México.

Guanajuato ha aportado una inversión cercana a los 500 millones de pesos y las gestiones para el establecimiento del IPN en la entidad.

En el marco de este aniversario, la empresa alemana Beiersdorf- Nivea realizó una aportación de un millón 52 mil pesos a esta unidad interdisciplinaria para el fomento de actividades académicas; mientras que un particular donó un avión donde los estudiantes de aeronáutica podrán realizar sus prácticas.

El secretario de Educación y también director fundador de la UPIIG, Eusebio Vega, mencionó que en 80 años de historia, “la técnica al servicio de la patria” ha sido determinante y decisiva en el desarrollo económico y social de los mexicanos, de mujeres y hombres comprometidos con el desarrollo del país.

“El haber estado al frente de esta institución durante 5 años, trae a mi mente una gran cantidad de recuerdos, particularmente porque me considero un fruto del Politécnico, este Politécnico que desde su origen fue concebido como una institución pensada para los hijos de la clase trabajadora del país, que sueña con el progreso para sus hijos, un progreso basado en la preparación, el saber y el conocimiento, pero sobre todo en el trabajo y el esfuerzo como un modelo de vida”, destacó.

Dijo que la llegada del IPN a Guanajuato hace 8 años, significó traer la fortaleza científica y tecnológica, la experiencia académica y de investigación, así como la ética en la formación del capital humano.

“Estamos en una nueva era de la civilización: la sociedad del conocimiento. El Politécnico no puede escapar a esto, y tendrá que dar respuesta a las revoluciones que están gestándose en la didáctica, en los objetivos de la enseñanza, en la concepción curricular y la investigación”, expresó.

Comentó que el IPN es una comunidad humana empeñada en la transmisión y búsqueda del conocimiento, sin ataduras ideológicas ni compromisos políticos y con un vigoroso espíritu crítico.

Finalmente, invitó a las alumnas y alumnos a que aprovechen todo este esfuerzo, que lo utilicen en beneficio propio y de nuestro estado.

“Como guanajuatenses están obligados a velar por su Estado, comprometerse con él, a contribuir con su esfuerzo, a resolver las carencias. Ni pueden pretender olvidarse de ellas, ni siquiera por razones prácticas, no digamos humanas y de justicia, porque si no contribuyen en alguna medida al desarrollo de Guanajuato, el de ustedes estará limitado”, finalizó.

Cabe destacar que egresados de diversas áreas del IPN, se reunieron con las autoridades educativas para compartir sus experiencias de vida y logros profesionales.

Estudiantes y maestros del IPN en Guanajuato resaltan los beneficios y el valor de las oportunidades que ofrece la institución a la entidad y a la región centro occidente del país.

Historias de vida

Josué Emmanuel Andrade Gómez, originario del municipio de León, cursa el 8° semestre de Ingeniería Aeronáutica en la UPIIG. Para él, la oferta educativa del Instituto Politécnico Nacional representó mayores oportunidades para su desarrollo, ya que al concluir el bachillerato nunca pensó en ser ingeniero aeronáutico, sin embargo luego de conocer que existía esta carrera tan cerca de su domicilio, se decidió por entrar.

“Es muy agradable que una escuela de renombre como el Instituto Politécnico Nacional haya decidido abrir un campus aquí en Guanajuato. La carrera es muy buena, es muy compleja y muy completa, es una oportunidad muy grande para nosotros”, señaló.

Dijo que ingresar al Instituto Politécnico le cambió completamente la mentalidad, ya que desde el primer semestre se dio cuenta que es una institución que tiene un nivel académico muy alto en donde ha realizado diversos proyectos aplicados y siempre ha ido en busca de un mayor conocimiento.

La unidad cuenta con varios aviones que otras instituciones y empresas generosamente donaron a la escuela para las prácticas de los estudiantes.

“El hecho de que nosotros podamos interactuar directamente con los aviones en ningún otro lado lo vamos a poder hacer, te ayuda como alumno porque te da la oportunidad de desensamblarlo y crear un plan de trabajo”, mencionó.

Explicó que actualmente está trabajando en la rehabilitación del tren de aterrizaje de uno de los aviones, su objetivo es darle es servicio de mantenimiento completo y rehabilitarlo para poner en funcionamiento la aeronave.

“Yo les diría a los que van egresando que busquen estas oportunidades que les ofrece el Instituto Politécnico Nacional, les puedo decir que es un área muy satisfactoria, estudiar aeronáutica no en cualquier lado se da. Estamos abiertos a recibirlos y a explicarles lo que hacemos, que vean para que se emocionen”, finalizó.

Daniel Abraham Zepeda González Baez, estudiante de 8° semestre de Ingeniería en Aeronáutica es originario de municipio de León, él nos cuenta la experiencia que ha tenido en la UPIIG durante los últimos cuatro años.

“Para mí fue una oportunidad muy grande, mi plan era irme hasta el Distrito Federal, iba a ser un gasto más grande para mis papás y esto me ayudó mucho en el aspecto económico, además de tener la facilidad de llegar más pronto a la escuela y tenerla aquí cerca”, recordó.

Fue así que Daniel hizo todo lo posible para ingresar a las filas del Politécnico; estuvo preparándose poco a poco hasta lograrlo, y actualmente está a unos meses de egresar como Ingeniero Aeronáutico.

“La aeronáutica siempre fue lo que más me llamaba la atención por el gran crecimiento que tiene y porque es una carrera que no está en todos lados, es una carrera que te da prestigio y estando en el Politécnico Nacional es aún mayor”, señaló.

A Daniel le gusta la gran complejidad que ofrece esta carrera, pues ve a la aeronáutica como la industria que revolucionó el transporte a nivel mundial en todos los aspectos, además siempre está aprendiendo algo nuevo.

“Después de ver lo teórico, salimos a ver los aviones, los sistemas por dentro, podemos meternos al avión, abrirlo, desensamblarlo, ver cómo funciona y eso te da un panorama distinto, lo experimentas por ti mismo. Ahorita estamos trabajando en restaurar un tren de aterrizaje, esto conlleva muchos sistemas entrelazados, vamos a ver el sistema neumático, hidráulico y el sistema eléctrico para poder restaurarlo y echarlo andar, y que sea un beneficio para los demás alumnos”, expresó.

Reconoció que la calidad académica del instituto es de gran exigencia, “es una diferencia abismal entre lo que ves en preparatoria y lo que ves a aquí, los profesores te van a hacer que saques tu potencial, que aproveches las oportunidades y que te des cuenta que esto no es un juego, sino una universidad con un prestigio enorme”.

Daniel se ha tenido que esforzar mucho para lograr avanzar, siempre buscando más allá de los contenidos de clase e investigando, pero al final su esfuerzo ha valido la pena, su meta a corto plazo es hacer sus prácticas profesionales en el área de mantenimiento o gestión operacional, y posteriormente posicionarse dentro de alguna aerolínea reconocida.

“Que se den cuenta que el IPN ya está aquí, que hay cinco carreras que son muy buenas y que te dan una oportunidad laboral muy amplia y única”, finalizó.

Isis Rodríguez Sánchez, es docente y presidenta de la Academia de Aeronáutica en la UPIIG, ella es testigo del desarrollo y crecimiento que logran los jóvenes estudiantes en su paso por esta escuela.

Explicó que la UPIIG, brinda a los alumnos la oportunidad de desempeñar carreras que no están disponibles y que no ofertan otras universidades, como es el caso de aeronáutica.

“Hemos sido una academia en constante crecimiento, los chavos tienen más herramientas para desenvolverse mejor, para ser más competitivos y afortunadamente la calidad con la que ellos egresan es muy alta, prueba de ello es que son contratados muy rápido en el área aeronáutica”, indicó.

Mencionó que los egresados de esta carrera están laborando en varios estados del país, y otra parte importante sigue con su formación de postgrado en el extranjero.

“La mayoría está posicionado en diferentes áreas y lo que nosotros tenemos es el gusto de saber que los muchachos vienen y nos dicen lo que están aprendiendo, nos consiguen materiales para fortalecer a los chavos que vienen atrás, hay vínculos entre los que egresan y los que van saliendo. Me quedo con el buen sabor de boca de saber que trabajamos para fortalecer el conocimiento de los chavos y que son mejores profesionistas cada vez”, destacó.

Agregó que la carrera de aeronáutica se sigue consolidando, ya que los jóvenes cada vez salen mejor preparados y convencidos de que pueden desempeñar su trabajo con muy buena calidad a nivel nacional e internacional.

“Ser ingeniero aeronáutico es lo mejor que le puede pasar a un ingeniero, yo estoy enamorada de esta carrera. Es muy importante que un piloto vuele aviones, pero un ingeniero aeronáutico los hace volar”, finalizó.

Apolinar García Sevilla, jefe de hangar de la Ingeniería en Aeronáutica de la UPIIG, explicó que actualmente trabajan con tres aviones, un Learjet 29, un Learjet 25 Delta y un avión Grumman 159, y próximamente con un Cessna 421, que recientemente les acaba de donar una empresa.

Señaló que afortunadamente estas aeronaves tienen todos los componentes de los sistemas para hacerlos funcionar.

Destacó que con la donación del Cessna 421, van a poder trabajar con otro tipo de motor, “ya hicimos unas pruebas en el aeropuerto y funcionan los dos motores”. Su objetivo es darle vida a todos los aviones y partes que les donan.

Recientemente con el Learjet 25 Delta, se formó una cuadrilla de alumnos para desarmar el aparato, ellos hicieron los soportes y lo trasladaron mediante herramientas especiales para cargar con el fuselaje, y en este momento ya está armado y funcionando.

“Nos hemos dado a la tarea de hacer un laboratorio funcional, para mí no es suficiente que se quede nada más en el pizarrón, aquí habilitamos un aula para llevarlo directamente a la práctica, y ese es un punto importante que estamos trabajando con toda la academia para que los chicos salgan mejor preparados”, manifestó.

Por último habló de la gran oportunidad que representa la UPIIG para los jóvenes, “el costo de las carreras no es caro, aquí lo que se necesita son las ganas, está al alcance, los chicos pueden obtener incluso un beca. Están llegando jóvenes de diferentes partes de la República y felizmente nos damos cuenta que la mayoría concluye”.

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