Gobierno de la Gente realiza Datatón: Datos en Toma de Decisiones sobre Inclusión de las Personas con Discapacidad

Proyecto que desarrollan Secretaría de Derechos Humanos y el Instituto de Innovación, Ciencia y Emprendimiento para la Competitividad.

•          Cuando los datos se convierten en decisiones: Participan estudiantes universitarios de diferentes municipios de Guanajuato.

Guanajuato, Gto.; septiembre 29 de 2026.- Imagina que tienes en tus manos miles de números sobre cuántas personas viven con alguna discapacidad, en qué municipios están, a qué servicios de salud tienen acceso y qué tan lejos están de la escuela o del trabajo. Ahora imagina que tu tarea es descubrir qué historia cuentan esos números y usarla para que el gobierno tome mejores decisiones. Eso es, en pocas palabras, un datatón, y eso es lo que están haciendo hoy estudiantes de educación superior de todo Guanajuato.

El Gobierno de la Gente, con la colaboración de instituciones académicas, del sector salud y de organizaciones de la sociedad civil, realizan el Primer Datatón de Funcionamiento, Salud Pública e Inclusión, en el que participan 25 equipos de universitarios de diversas instituciones del estado quienes trabajan con información real para detectar brechas, proponer soluciones y presentar sus hallazgos ante especialistas y personas que toman decisiones.

“El 1er Datatón sobre Discapacidad y Funcionamiento, “Comprender para incluir”, es una acción transversal del Gobierno de la Gente para convertir información en decisiones públicas más justas, realizado por la Secretaría de Derechos Humanos, a través de la Subsecretaría para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, y el Instituto de Innovación, Ciencia y Emprendimiento para la Competitividad”, señaló la titular de la institución, Liz Alejandra Esparza Frausto.

Datos

Para dimensionar lo que se puede descubrir, basta mirar algunas cifras recientes del INEGI que el 22 de septiembre pasado presentó resultados de la Encuesta Intercensal 2025, que actualiza la fotografía del país a la mitad del camino entre un censo y otro. Estos son algunos ejemplos de lo que dice:

•          En México viven 6.4 millones de personas con discapacidad, el 4.9 % de la población, la misma proporción que en 2020. Además, 1.4 millones de personas (1.1 %) reportaron algún problema o condición mental. Por primera vez, la encuesta identificó de qué tipo son; el trastorno del espectro autista fue el más mencionado.

•          La edad importa mucho. Más de la mitad de las personas con discapacidad (53.9 %) son mujeres, y la discapacidad se concentra en edades avanzadas. Como la población del país está envejeciendo (la mitad de las personas ya tiene 32 años o más), entender esto ayuda a planear con anticipación.

Del dato a la decisión

Guanajuato ya está usando información para transformar acciones. El estado implementó un Certificado Electrónico de Discapacidad, un trámite que facilita acreditar esta condición y, al mismo tiempo, genera datos que ayudan a diseñar políticas incluyentes.

Precisamente sobre esa información trabajan los equipos participantes de instituciones como el Tecnológico Nacional de México, Campus León y Celaya, Universidad Politécnica de Guanajuato, Instituto Tecnológico Superior de Irapuato, entre otros. Para hacerlo, se apoyarán en una idea que ayuda a mirar la discapacidad de otra manera: el funcionamiento de una persona no depende solo de su condición de salud, sino también de su entorno.

Una persona que usa silla de ruedas puede moverse con autonomía en una ciudad con banquetas y transporte accesibles, y enfrentar muchas barreras en otra que no los tiene. Lo mismo pasa con el ingreso, la educación, el empleo, la vivienda, el acceso a servicios de salud o las redes de apoyo: son los llamados determinantes sociales de la salud, las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen.

Más que un concurso de programación

Este ejercicio se trata de una especie de incubadora de política pública: un espacio donde el talento universitario se junta con datos, tecnología y enfoque de derechos humanos para responder una pregunta muy concreta: ¿cómo podemos aprovechar la información disponible sobre discapacidad para que las acciones del gobierno sean pertinentes, inclusivas y lleguen de forma distinta a cada territorio?.

La discapacidad es una cuestión de derechos humanos, pero un dato aislado no dice mucho. Saber que existen miles de personas con discapacidad en un estado no basta para decidir dónde construir una rampa, dónde abrir un centro de rehabilitación o qué apoyos necesita una escuela. Se necesita cruzar información, compararla y convertirla en algo útil. Mejores datos más mejor análisis dan como resultado mejores decisiones públicas.

Dos retos

Reto 1. Determinantes sociales y brechas de inclusión. Los equipos buscarán relaciones entre las condiciones de salud, los factores sociales y las barreras para participar en la escuela, el trabajo y la vida social. La pregunta clave: ¿qué factores limitan más la participación y cómo se pueden prevenir?

Reto 2. Salud pública y funcionamiento: del dato a la inteligencia pública. Los equipos analizan el potencial de la información del Certificado Electrónico de Discapacidad. La pregunta clave: ¿qué indicadores y predicciones se pueden construir con ella?.

El talento no pertenece a una sola carrera

Un tablero necesita a quien sepa de estadística y programación, pero también a quien entienda de sociología, demografía, economía o administración pública, y a

quien sepa contar una historia con diseño, comunicación y visualización de datos. Por eso la convocatoria invitó a formar equipos interdisciplinarios, con estudiantes de una misma área o de distintas disciplinas.

Quienes participan reciben acompañamiento: cuatro capacitaciones especializadas (discapacidad, ciencia de datos, estadística e inteligencia artificial), ponencias con especialistas, mentorías, una constancia de participación y la oportunidad de presentar sus resultados ante público especializado. Entre las instituciones que se suman al proyecto están el CIMAT, la Universidad de Guanajuato, la Escuela Nacional de Estudios Superiores (UNAM), AMAI, CEMECE y el Movimiento de Personas con Discapacidad.

Cada equipo entregará una presentación ejecutiva y un documento final con introducción, objetivo, metodología, resultados y recomendaciones de política pública. Las propuestas serán valoradas por su innovación, su pertinencia frente a

los objetivos del reto, la calidad del análisis de datos, su viabilidad técnica y operativa, y la claridad con que se comuniquen. Una solución técnica brillante sin posibilidad real de aplicarse, o una gran idea social sin rigor estadístico, no basta: se busca equilibrio.

Con datos, una pregunta bien planteada y un equipo diverso se pueden identificar barreras, priorizar territorios y orientar recursos públicos.

Con este primer Datatón, la Secretaría de Derechos Humanos y el Instituto de Innovación del Gobierno de la Gente buscan vincular el talento universitario, la tecnología y el análisis de información con problemas públicos concretos, para generar propuestas que puedan llegar directamente a quienes toman decisiones. Porque los problemas públicos necesitan nuevas perspectivas, y porque mejores datos y mejor análisis se traducen en mejores decisiones públicas.