

Ocampo, Gto., 22 de mayo de 2026.- En un pequeño salón transformado en planetario escolar, niñas y niños reciben a sus compañeros, explican galaxias, comparten conocimientos y guían recorridos sobre el universo en una experiencia educativa que hoy se ha convertido en ejemplo de inclusión, innovación y desarrollo integral en la Escuela Primaria Vicente Guerrero.
Se trata de “Cosmos”, una práctica educativa impulsada por el docente de Educación Especial (USAER), Jesús Fernando Tavares Padilla, quien, en coordinación con el aula regular, transformó la enseñanza tradicional del tema de la galaxia en una experiencia inmersiva, participativa y profundamente humana.
Lo que hace especial a este proyecto es que son las y los estudiantes acompañados por USAER quienes se convierten en protagonistas y guías de la experiencia, compartiendo sus aprendizajes con compañeros del servicio regular y fortaleciendo, al mismo tiempo, habilidades sociales, comunicativas y emocionales.
El proyecto nació tras identificar barreras para el aprendizaje relacionadas con la comprensión de contenidos abstractos, así como dificultades para participar y expresar ideas dentro del aula. A partir de ello, se implementaron estrategias basadas en el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) y metodologías participativas que permitieron transformar la enseñanza en una experiencia accesible, significativa e inclusiva.
Hoy, dentro del pequeño planetario escolar, las y los estudiantes explican conceptos, presentan materiales y acompañan recorridos educativos dirigidos a otros grupos. Esta dinámica ha permitido que niñas y niños que anteriormente enfrentaban dificultades para comunicarse o participar frente a otros, hoy desarrollen mayor seguridad en sí mismos, capacidad de interacción, trabajo colaborativo y confianza para expresarse.
“Lo más valioso ha sido ver cómo las y los estudiantes descubren que también pueden enseñar, participar y expresar sus ideas con seguridad. Más que aprender sobre el universo, han aprendido a creer en ellos mismos”, compartió el maestro Fernando Tavares.
Además de fortalecer contenidos curriculares relacionados con el universo, la práctica ha favorecido el pensamiento crítico, la expresión oral y escrita, así como la apropiación significativa del aprendizaje por parte de las y los estudiantes.
Asimismo, el proyecto ha contribuido a generar ambientes escolares más inclusivos, colaborativos y felices, donde cada estudiante encuentra oportunidades para aprender, participar y sentirse valorado desde sus propios ritmos y estilos de aprendizaje.
Acciones como “Cosmos” reflejan cómo el acompañamiento del servicio USAER y la vocación de las y los docentes continúan transformando las escuelas en espacios más humanos, donde aprender también significa desarrollar confianza, convivencia y bienestar para todas y todos.





