Guanajuato, Guanajuato; 11 de febrero de 2026.- Con el objetivo de garantizar la sanidad y la protección sanitaria en los panteones, la Secretaría de Salud ha realizado 222 inspecciones durante los últimos dos años.
Estas visitas son hechas por personal de la Dirección General de Protección contra Riesgos Sanitarios, quienes implementan acciones de vigilancia y control de higiene principalmente durante la temporada de mayor afluencia, como son Día de Muertos, 10 de mayo, y otras festividades.




Así en los años 2024 y 2025, se hicieron 222 panteones visitados para constatar las condiciones de saneamiento básico; mil 700 pláticas en materia de manejo higiénico de alimentos y saneamiento básico con 3 mil 288 asistentes.
Además, se entregaron mil 881 insumos para la desinfección de agua y alimentos; mil 301 visitas de evaluación y verificación a servicios de preparación y venta de alimentos; 507 determinaciones de cloro residual para constatar la calidad del agua para uso y consumo humano y se cloraron 139 depósitos de agua.
Gabriel Cortés Alcalá, secretario de salud de Guanajuato, indicó que estas inspecciones tienen como finalidad, coadyuvar en la protección de la salud de la población y contar con condiciones adecuadas de saneamiento e higiene durante actividades conmemorativas.
Como parte de este operativo, se realizan además las siguientes actividades: pláticas y orientación sanitaria en materias de manejo higiénico de alimentos y saneamiento básico, dirigidas a los manipuladores de comida que se instalan en las inmediaciones de los panteones.
También se hace la entrega de insumos para la desinfección de agua y alimentos, con el fin de fomentar prácticas seguras y prevenir enfermedades de origen hídrico o alimentario.
En las visitas de verificación sanitaria a los panteones se corroboran las condiciones de limpieza y orden, la adecuada disposición de residuos sólidos, la limpieza de los recipientes donde se almacena agua, así como el control de fauna nociva.
Evaluaciones y verificaciones a establecimientos aledaños con servicio de preparación y venta de alimentos, así como a expendios de agua purificada, a fin de constatar el cumplimiento de las normas sanitarias vigentes.
Así como una inspección de cloro residual libre y, de acuerdo con los resultados, una aplicación de pruebas rápidas de Colilert y cloración de depósitos para asegurar la calidad sanitaria del agua.