Moroleón, Gto., a 05 de abril de 2025.- Bajo la sombra de árboles en flor y entre papel picado colgado como en fiesta de barrio, vecinas y vecinos de la comunidad de Quiahuyo se reunieron para conversar sobre algo que, aunque parece sencillo, cambia vidas: la paz que nace del diálogo.
Así lo vivieron a través de una dinámica participativa organizada por la Secretaría de Seguridad y Paz —en el marco del programa de Comités de Seguridad Vecinal—, en la que las y los asistentes reflexionaron sobre cómo los malentendidos cotidianos pueden escalar a conflictos.
“Nos pusieron una dinámica muy bonita: el teléfono descompuesto. Sirvió para reflexionar cómo a veces decimos las cosas mal contadas, y no es lo mismo que el mensaje original. Uno se puede disgustar por comentarios que no vienen al caso, y esta plática nos sirvió para no dejarse llevar por lo primero que dicen, para escuchar, no juzgar”, compartió Agustina Ramírez, delegada de Quiahuyo y presidenta del comité de seguridad vecinal.
Este encuentro forma parte de las 228 capacitaciones realizadas por la Secretaría de Seguridad y Paz durante el primer trimestre del año en todo el estado, que han involucrado a 4 mil 959 personas en actividades de prevención, cultura de legalidad, cohesión social y resolución pacífica de conflictos.
Mediante el programa Comités de Seguridad Vecinal, la Secretaría de Seguridad y Paz, a través de la Subsecretaría de Prevención y su Dirección General de Vinculación y Participación Social, impulsa la participación ciudadana y promueve la protección mutua entre habitantes de comunidades, colonias o barrios en los 46 municipios del estado.
En Quiahuyo, el Comité de Seguridad Vecinal también ha servido como punto de unión para resolver necesidades comunitarias, como gestionar apoyo para rescatar espacios públicos, colocar topes o atender temas de tránsito con acompañamiento de personal como la promotora Janet, quien también impartió la plática en esta ocasión.
“A las señoras les encantó la plática. Muy bien explicada, nos quedó muy claro. Nos sirve para la comunicación con los hijos, para entenderlos, tener convivencia con ellos y ellos con uno”, agregó Agustina.
Durante la jornada, las y los asistentes no solo reflexionaron sobre el valor del respeto y la escucha, también compartieron un desayuno comunitario y aprovecharon para externar propuestas, como el deseo de fortalecer su escuela de canotaje y contar con un espacio para sus reuniones.
El enfoque del programa es claro: capacitar a las y los ciudadanos en temas como cohesión social, cultura de legalidad, autoprotección, prevención de la violencia de género y uso de herramientas como el 911, el 089 y la app Emergencias GTO. Todo esto forma parte de la estrategia de Coordinación Operativa de la Nueva Fuerza de Inteligencia Anticrimen (CONFIA), que coloca a la prevención como un pilar esencial para la construcción de paz.
“A quienes piensan que dialogar no sirve, yo les diría que no es así. Que hablar les permite llegar a acuerdos. Porque si uno empieza con el reclamo, se hace la pelea. Pero si platica uno y no se deja llevar, se llega a la armonía. En la familia, en la comunidad, entre vecinos”, afirmó la delegada.
Finalmente, Agustina envió un mensaje a otras comunidades del estado: “Yo les diría que se den su tiempo para tener este tipo de actividades. A veces no nos lo damos, pero en cada junta o en cada plática, algo se nos queda. Lo que se me quedó a mí fue eso: dialogar, dialogar sin violencia.”
Con acciones como estas, la Secretaría de Seguridad y Paz reafirma que la seguridad también se construye desde el respeto, la palabra y la cercanía. Porque prevenir también significa escuchar. Y elegir el diálogo, antes que el conflicto, es ya un acto de paz.
Como lo dijeron al final de la jornada las y los asistentes en una sola frase que lo resume todo: “En Moroleón, la prevención la hacemos todos. CONFIA.”