Guanajuato, Gto., a 02 de abril de 2025.- Ángel no solo es su nombre, también es el reflejo de su vocación. Como si desde pequeño hubiera estado llamado a cuidar. Su misión es la de un ángel guardián, de esos que llevan botas, uniforme y la convicción de proteger a las y los guanajuatenses sin esperar nada a cambio.
Cuando se pone el uniforme de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), no solo se alista para patrullar. Se viste de historia, la de quienes han protegido la entidad con sacrificio y lealtad. A sus 31 años, este policía estatal del Mando Único de Tarandacuao ha sido reconocido como el policía con más aseguramientos en 2024. Pero si se le pregunta por su mayor orgullo, no habla de cifras: habla de su hija.
“Una vez me vio desfilar en un evento. Traía un vestidito azul, chiquita, como de seis años. Cuando me vio, me gritó: ‘¡papá!’”, dice con la voz entre el orgullo y el amor más puro. “Que mi hija me viera uniformado ese día me llenó de orgullo, de emociones encontradas”, relata. Ese momento le dejó una huella para siempre.
Creció en una familia con raíces militares y policiales, y desde muy joven supo que quería servir. Ingresó a las FSPE en 2015, con apenas 21 años y su primer servicio lo recuerda como algo grande: participó en el operativo Blindaje Celaya contra el robo de hidrocarburos. “En coordinación con la Policía Estatal de Caminos (PEC) cerramos todos los accesos al municipio. Sabíamos que era un operativo muy fuerte.”
Desde entonces no ha dejado de servir. Hoy, Ángel encabeza la lista de aseguramientos de 2024. “Cuando fui notificado por parte de la Dirección Operativa, no me la creía. Fue todo un honor y un orgullo porque somos muchísimos en esta institución. Que reconozcan tu trabajo, te alienta a que sigas por ese camino, que sigas haciendo de la mejor manera posible tu labor.”
Entre el 26 de septiembre de 2024 y el 16 de marzo de 2025, a partir de la implementación de la estrategia Coordinación Operativa de la Nueva Fuerza de Inteligencia Anticrimen (CONFIA), las FSPE aseguraron 487 mil 646 litros de hidrocarburo y 65 mil 370 litros de derivados con un valor estimado en 13.2 millones de pesos, además de detectar cinco tomas clandestinas. Pero para policías como Ángel, las cifras no son lo más importante. Él habla de servir.
“Estamos trabajando día a día y fuertemente para conseguir la seguridad que tanto necesita y merece el estado. No es tarea fácil, pero la haremos de la mejor manera. Que nos tengan paciencia, porque es un trabajo de tiempo”, expresa.
La historia de Ángel se entrelaza con otra más grande: la de las FSPE, que este año conmemoran su 192 aniversario. Fundadas en 1833 mediante el Decreto 199 del Congreso del Estado, nacieron como el Batallón Primer Ligero de Guanajuato. Hoy sostienen la seguridad estatal bajo una estrategia que privilegia la inteligencia, investigación, cercanía y coordinación.
Ángel es parte de esa historia, como su nombre lo sugiere, estando donde hace falta un guardián. Y si hoy es de los primeros por sus resultados, él prefiere quedarse con lo que no se mide: los días en que una familia duerme tranquila, las y los niños que sueñan con ser policías, la mirada de su hija que lo sigue y le da fuerza cada vez que sale a trabajar.
Cuando se le pregunta qué le diría a un niño que quiere ser policía, su respuesta es clara, como si hablara con el niño que fue… o con su propia hija: “Que siga estudiando, que todas nuestras metas se pueden lograr. Como lo dice el lema de nuestra corporación: con sacrificio y lealtad todo se puede conseguir.”